Quien dirige un equipo de operaciones en un mayorista de turismo corporativo sabe que el itinerario es la parte visible de un trabajo mucho más largo. Detrás de cada convención en alta mar hay una cadena de decisiones que empieza meses antes: qué casco conviene, qué astillero privado puede asumir la conversión, cómo se coordinan los proveedores de hospitalidad marítima y en qué momento conviene cerrar el aprovisionamiento de cada tramo. En esta página reunimos el punto de vista de los managers que sostienen esa coordinación, con los criterios que usan para elegir astillero, armar el calendario de obra y negociar con el cliente corporativo sin comprometer el margen operativo.